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El pueblo debe llevar a cabo un proceso constituyente

La ciudadanía debe llevar a cabo un proceso constituyente

El pasado 6 de diciembre se celebró el día de la Constitución Española, una constitución que para una parte cada más numerosa de la población, está obsoleta y no refleja los derechos y obligaciones propias de un país del siglo XXI.

Sobra decir que aunque en la actual constitución hay artículos que deberían servir para garantizar derechos tan fundamentales como son el trabajo, la vivienda, la justicia, la educación o la sanidad, estos no solo no se cumplen, sino que son violados constantemente por quienes deben hacerlos cumplir.

Los terribles estragos que han provocado en nuestra sociedad las políticas neoliberales de los sucesivos gobiernos del PP y el PSOE son tan visibles que es imposible negar lo evidente.

Y lo evidente es la frase que se lleva gritando desde hace demasiado tiempo en todas las asambleas de las plazas, en todas las reuniones de los colectivos sociales y en todas las calles de España….. «Tenemos que hacer algo», a lo que debemos añadir «y pronto».

Los intentos que se están llevando a cabo para conseguir realizar ese cambio son muchos y abarcan todos los frentes, son cientos los colectivos que luchan desinteresadamente por lo derechos de todas, y aunque su esfuerzo tenga en ocasiones los resultados esperados, estos son siempre puntuales.

Para poner remedio a este grave problema también existen algunas iniciativas, de las que destacamos dos:

El frente cívico Somos Mayoría

La plataforma Constituyentes

Hoy queremos traeros la segunda opción, que pretende la realización de un proceso constituyente exclusivamente civil.

Esta es la propuesta que no hacen desde la web Constituyentes:

¿Qué es un proceso constituyente?

Un proceso constituyente es el origen de la democracia y tiene como fin crear una nueva constitución adaptada a las necesidades actuales de la población.

Es la única forma pacífica de hacer una verdadera revolución democrática que rearticule el diseño institucional del estado y la forma de gobierno para someterlos a la voluntad popular.

¿Qué diferencia hay entre reforma constitucional y proceso constituyente?

La reforma plantea cambios puntuales a determinados artículos de la constitución sin cuestionar su legitimidad y mediante los mecanismos que establece la propia constitución actual.

El cambio constitucional que proponemos proviene del pueblo (poder constituyente) a través de un proceso constituyente.

Es general, amplio, inclusivo, con el objetivo de obtener una auténtica legitimidad democrática.

Mediante el proceso constituyente, la ciudadanía se brinda a sí misma una nueva constitución.

La actual constitución está funcionalmente obsoleta, además de ser ilegítima por antidemocrática, ya que no fue redactada por representantes directa y expresamente electos por el pueblo para tal cometido (cortes constituyentes).

Con el proceso constituyente, se abre paso político a una auténtica legitimidad democrática.

¿Es posible hacer un proceso constituyente desde las instituciones actuales de este sistema?

Aunque parezca increíble en la actual Constitución el Título X cierra cualquier posibilidad real de cambio constitucional. El procedimiento llamado “cláusula de intangibilidad implícita” hace imposible materialmente su reforma.

Por lo tanto, hay que saltarse estos cerrojos constitucionales con el mecanismo que la sociedad fuerce o encuentre para abocar a un referéndum de activación del poder constituyente (como en el caso colombiano de 1990 o el reciente caso islandés, entre otros recientes…).

Los partidos políticos que ostentan el poder se han negado de manera sistemática a cualquier reforma para mantener de esta forma el monopolio de la política. Sin embargo recientemente han hecho una reforma constitucional (artículo 135) entre gallos y medianoche para satisfacer las exigencias del capital financiero internacional.

¿Cómo se lleva a cabo un proceso constituyente?

Esto queda pendiente de definición, ya que en última instancia no hay una única forma posible de llevar a cabo un proceso constituyente.

Los rasgos más usuales son:

1 – Convocatoria de un referéndum para la activación del proceso constituyente.

2 – Elecciones democráticas de los miembros de una Asamblea Nacional Constituyente, encargados del procesamiento, realización y redacción de la constitución.

3 – Referéndum final de aprobación.

Estos puntos no tienen por qué ser únicos, y son susceptibles de matizaciones de gran calado en función de la voluntad del poder civil constituyente.

El grado de implicación y de vinculación directa del pueblo a lo largo del proceso deberá quedar sujeto a la voluntad del poder constituyente, ya sea mediante mecanismos totalmente representativos (delegación plena en los constituyentes electos), ya sea mediante mecanismos mixtos de representación y participación directa del pueblo (tal como en el reciente caso islandés).

La última palabra para aceptar o rechazar la propuesta de nueva constitución de la Asamblea Constituyente queda siempre en manos del pueblo en tanto que Poder Constituyente.

¿Qué mejoras obtenemos los ciudadanos con este proceso?

Fundamentalmente, el vivir en un sistema elegido por nosotros mismos haciendo uso de nuestra libertad, nuestra dignidad y nuestra conciencia.

Se abre la posibilidad de decidir sobre los derechos que queremos reconocernos a nosotros mismos como ciudadanos y su grado de vinculación a los poderes públicos, sobre el diseño institucional del Estado (poderes del Estado, su separación y su sometimiento al control ciudadano), sobre el sistema electoral, sobre la forma de gobierno, sobre la articulación de la representatividad, sobre los cauces de participación directa de la ciudadanía en la toma de decisiones, etc.

¿Esto es una utopía?

No es una utopía. Los cambios de las constituciones se cuentan por decenas a lo largo de la historia y han sido impulsados por el propio pueblo.

Estos son los procesos constituyentes de los últimos años ; Colombia 1991, Venezuela 1999, Bolivia 2007, Ecuador 2008, y ahora Islandia y Túnez (ambos países en pleno trabajo de la Asamblea Constituyente),

Otro ejemplo es el chileno, donde está funcionando una amplia y activa plataforma exigiendo una nueva constitución (los chilenos ya han hecho un exitoso referéndum exigiendo una educación universal y gratuita).

NOTA:

El poder constituyente es exclusivamente civil. Ningún poder constituido (político, militar, eclesiástico, corporativo, financiero, etc.) participa de un verdadero proceso constituyente si éste se entiende con libertad, igualdad y fraternidad. Es un proceso en el que participan individuos de manera personal o asociaciones civiles de individuos.

MUY IMPORTANTE: Si vas a realizar una consulta debes leer antes toda la información de la página CONSULTAS.

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