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Hucha de reclamaciones de EZ

Declarado nulo un contrato de tarjeta de crédito de WIZINK por usurario

Declarado nulo un contrato de tarjeta de crédito de WIZINK por usurario

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 14 de Las Palmas de Gran Canaria, declara nulo un contrato de tarjeta de crédito revolving de WIZINK al ser considerado usurario.

El proceso de reclamación extrajudicial fue llevado a cabo por Economía Zero que, tras elevarse el caso a demanda judicial, cedió éste a uno de los despachos colaboradores con EZ, concretamente al abogado Miguel Ángel Correderas García.

Wizink estipuló para el contrato con su cliente una TAE para la operación del 26,82 %, siendo la opción que venía rigiendo con anterioridad la de pago del 100 % sin intereses, y los tipos aplicados desde entonces varían desde el 22,3 % (TAE 24,7 %) al 24,3 % (TAE 27,2 %). Teniendo presente que a la fecha del contrato la tasa media ponderada de todos los plazos era del 9,43 % y del 8,51 %, se concluye que el interés estipulado es notablemente superior al normal del dinero y por ello, usurario.

Tras la estimación íntegra de la demanda, el Magistrado-Juez del caso declaró nulo, basándose en la Ley de Represión de la Usura, el contrato de línea de crédito suscrito por el demandado, ya que se estipula un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso

Así mismo, condena a la demandada a la restitución a la parte actora de la cantidad abonada que excediera del capital prestado, más los intereses legales desde la fecha de la resolución de la demanda, todo ello con imposición de las costas procesales.

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JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº 14 DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Procedimiento: Procedimiento ordinario
Nº Procedimiento: 0001043/2019

Materia: Sin especificar
Resolución: Sentencia 000040/2020

Demandante: Dña. XXXXX
Abogado: D. Miguel Ángel Correderas García
Procurador: D. XXXXX

Demandado: Wizink S.A.
Abogado: D. XXXXX
Procurador: D. XXXXX

SENTENCIA

En Las Palmas de Gran Canaria a 17 de febrero de 2020.

Vistos por el S.S.ª D. XXXXX, Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia num. 14 de Las Palmas de Gran Canaria y su partido, los presentes autos de Juicio Ordinario, seguidos en éste Juzgado con el número 1112/2019, promovidos por el demandante procurador de los Tribunales Dña. XXXXX representando a Dña. XXXXX, contra la parte demandada Wizink Bank SA, representado por Dña. XXXXX, en ejercicio de acción de nulidad, y vistos los siguientes;

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Se presentó demanda de Juicio Ordinario por la actora, a la que acompañaba los documentos pertinentes y hacía alegación de los Fundamentos de Derecho que entendía aplicables al caso, y finalizaba con la súplica de que tras su legal tramitación finalizara dictándose sentencia por la que se estime el suplico, todo ello con expresa condena en costas.

SEGUNDO.- Admitida a trámite la demanda, emplazada la demandada, contestó ésta oponiéndose e interesando la íntegra desestimación de la demanda.

TERCERO.- Se señaló día y fecha para la celebración de la audiencia previa, 22 de enero, en la cual se determinaron los objetivos previstos por la ley, y al comprobar que subsistía litigio, se acordó la proposición de prueba por las partes. Se propuso por las partes las que constan en el soporte audiovisual, y al haberse admitido tan solo la documental quedaron los autos vistos para Sentencia.

CUARTO.- Que en la tramitación del presente procedimiento se han observado las prescripciones legales.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- Alega la parte actora en sustento de su pretensión que, habiendo suscrito, el 17 de junio de 2011, con la entidad Citibank, actualmente la demandada Wizink Bank SA, un contrato de línea de crédito con la modalidad de tarjeta de pago revolving el mismo sería usurario, interesando por ello se declare su nulidad. Asimismo, sostiene esta parte que son abusivas las comisiones de impago previstas, y que, en cualquier caso, el contrato es ilegible por el tamaño de la letra.

La parte demandada se opuso alegando que los intereses remuneratorios no son usurarios, y que la parte actora habría venido haciendo uso de la línea de crédito desde su contratación sin objeción alguna, siendo el contrato y sus cláusulas transparentes.

SEGUNDO.- Expuestos los términos objeto del debate, conviene recordar que los intereses remuneratorios forman parte del precio establecido en el contrato de préstamo o de crédito y que, por tanto, su fijación se rige por el principio de la autonomía de la voluntad, no siendo posible el control de su eventual abusividad.

La Directiva 93/13/CEE de 5 de abril de 1993 tan solo contempla la posibilidad de aplicar dicho control a las cláusulas no esenciales del contrato («La apreciación del carácter abusivo de las cláusulas no se referirá a la definición del objeto principal del contrato ni a la adecuación entre precio y retribución, por una parte, ni a los servicios o bienes que hayan de proporcionarse como contrapartida, por otra, siempre que dichas cláusulas se redacten de manera clara y comprensible» dice literalmente su artículo 4.2).

Pero ello no significa que queden excluidos de todo control pues siempre quedarán sometidos a la Ley de 23 de Julio de 1908, de Represión de la Usura o Ley de Azcárate, así como al control de transparencia.

Así, la sentencia del Alto Tribunal de 18 de junio de 2012 señala que: «… el control que se establece a través de la ley de represión de la usura no viene a alterar ni el principio de libertad de precios, ni tampoco la configuración tradicional de los contratos, pues dicho control, como expresión o plasmación de los controles generales o límites del artículo 1255, se particulariza como sanción a un abuso inmoral, especialmente grave o reprochable, que explota una determinada situación subjetiva de la contratación, los denominados préstamos usurarios o leoninos«.

En cuanto a su supuesta condición de usurarios, La Ley de 23 de julio de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios dispone en el párrafo primero de su art. 1 que «será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales«.

Por su parte el artículo 3 establece que: «Declarada con arreglo a esta Ley la nulidad de un contrato, el prestatario está obligado a entregar tan sólo la suma recibida; y si hubiera satisfecho parte de aquélla y los intereses vencidos, el prestamista devolverá al prestatario lo que, tomando en cuenta el total de lo percibido, exceda del capital prestado«.

El art. 9 establece: «lo dispuesto por esta Ley se aplicará a toda operación sustancialmente equivalente a un préstamo de dinero, cualesquiera que sean la forma que revista el contrato y la garantía que para su cumplimiento se haya ofrecido» .

El Tribunal Supremo en su Sentencia de 25 de noviembre de 2015 señala al respecto que:

«A partir de los primeros años cuarenta, la jurisprudencia de esta Sala volvió a la línea jurisprudencial inmediatamente posterior a la promulgación de la Ley de Represión de la Usura, en el sentido de no exigir que, para que un préstamo pudiera considerarse usurario, concurrieran todos los requisitos objetivos y subjetivos previstos en el art. 1 de la ley.

Por tanto, y en lo que al caso objeto del recurso interesa, para que la operación crediticia pueda ser considerada usuraria, basta con que se den los requisitos previstos en el primer inciso del art. 1 de la ley, esto es, «que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso», sin que sea exigible que, acumuladamente, se exija «que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales» .

La citada resolución contemplaba un supuesto en el que el interés remuneratorio pactado apenas superaba el doble del interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo de la época en que se concertó el contrato, señalando a este propósito que «La cuestión no es tanto si es o no excesivo, como si es «notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso», y esta Sala considera que una diferencia de esa envergadura entre el TAE fijado en la operación y el interés medio de los préstamos al consumo en la fecha en que fue concertado permite considerar el interés estipulado como «notablemente superior al normal del dinero»».

Continúa afirmando la repetida Sentencia que «Para que el préstamo pueda ser considerado usurario es necesario que, además de ser notablemente superior al normal del dinero, el interés estipulado sea «manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso». En principio, dado que la normalidad no precisa de especial prueba mientras que es la excepcionalidad la que necesita ser alegada y probada, en el supuesto enjuiciado no concurren otras circunstancias que las relativas al carácter de crédito al consumo de la operación cuestionada.

La entidad financiera que concedió el crédito «revolving» no ha justificado la concurrencia de circunstancias excepcionales que expliquen la estipulación de un interés notablemente superior al normal en las operaciones de crédito al consumo. Generalmente, las circunstancias excepcionales que pueden justificar un tipo de interés anormalmente alto están relacionadas con el riesgo de la operación.

Cuando el prestatario va a utilizar el dinero obtenido en el préstamo en una operación especialmente lucrativa pero de alto riesgo, está justificado que quien le financia, al igual que participa del riesgo, participe también de los altos beneficios esperados mediante la fijación de un interés notablemente superior al normal.

Aunque las circunstancias concretas de un determinado préstamo, entre las que se encuentran el mayor riesgo para el prestamista que pueda derivarse de ser menores las garantías concertadas, puede justificar, desde el punto de vista de la aplicación de la Ley de Represión de la Usura, un interés superior al que puede considerarse normal o medio en el mercado, como puede suceder en operaciones de crédito al consumo, no puede justificarse una elevación del tipo de interés tan desproporcionado en operaciones de financiación al consumo como la que ha tenido lugar en el caso objeto del recurso, sobre la base del riesgo derivado del alto nivel de impagos anudado a operaciones de crédito al consumo concedidas de un modo ágil y sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del prestatario, por cuanto que la concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores y trae como consecuencia que quienes cumplen regularmente sus obligaciones tengan que cargar con las consecuencias del elevado nivel de impagos, no puede ser objeto de protección por el ordenamiento jurídico«.

Acudiendo al caso de autos, el contrato litigioso (Documento núm. 1 de la demanda) establece un TIN del 24 % y un TAE del 26,82 %. Arguye la parte demandada en su defensa que la comparación del tipo de interés pactado no puede serlo con los previstos para los préstamos personales al consumo, sino con los correspondientes a los contratos de tarjeta de crédito, al tratarse de productos diferentes. Aporta incluso la demandada informe pericial para tratar de acreditar tales extremos, dictamen que compara los tipos de interés previstos para las tarjetas de crédito, y no el resto de operaciones de consumo, y concluye que el pactado en el supuesto de autos no es usurario.

Ahora bien, al respecto de cuales deben ser los parámetros comparativos es ilustrativa la SAP de Las Palmas de 25 de octubre de 2018, que refiere:

“El supuesto analizado en este expediente es claramente enmarcable en los parámetros contenidos en la resolución antes reproducida, siempre teniendo en cuenta que el Tribunal Supremo considera como punto de referencia la apreciación contenida en la resolución recurrida en casación que dice que el TAE del 24,6% apenas superaba el doble del interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo de la época en que se concertó el contrato (véase último párrafo del apartado 4 de la referida resolución).

Observamos que la comparación, según el Tribunal Supremo, se ha de hacer con el interés medido ordinario de créditos al consumo y no con el interés correspondiente a operaciones vinculadas a tarjetas de crédito.

Si acudimos a las estadísticas que al respecto elabora el Banco de España, en concreto a la Tabla 19.4, observamos que hasta junio de 2010 no contemplaba específicamente los créditos vinculados a las tarjetas de crédito y que hasta dicha fecha «se incluía[n] en el crédito el consumo hasta 1 año» los créditos obtenidos por la utilización de tarjeta (así se hace constar en los apartes de la referida tabla).

Sólo a partir de dicho mes de junio se contemplan ambas modalidades crediticias por separado, reflejándose una enorme disparidad entre ambas variables de modo que los intereses de tarjetas superaban en más del doble a los del crédito al consumo hasta 1 año. Disparidad que se mantiene hasta la actualidad en la que, por ejemplo, para julio del corriente ejercicio, la referencia para crédito al consumo hasta 1 año es de un interés del 3,41 % mientras que para tarjetas de crédito es de 20,59 %. Y es evidente que no es lo mismo hacer la comparativa del TAE del 24,90 % con un porcentaje del 3,41 que con uno del 20 %.

Sin embargo, dicha aparente disparidad puesta en consonancia con la doctrina que consagra la sentencia del Pleno del Tribunal Supremo antes reproducida ha sido ya analizada por diversa jurisprudencia, que concluye que el índice que toma como referencia el Tribunal Supremo no es el específicamente calculado para créditos de hasta un año ni el posteriormente fijado para créditos vinculados al uso de tarjetas de crédito sino «el interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo«. Así lo dice, entre muchas, la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Asturias el 21 de diciembre de 2017 – EDJ 2017/299550 – cuando razona:

Ahora bien, no es este el tipo comparativo, el que las entidades financieras aplican a las operaciones crediticias mediante tarjetas de crédito, el que utiliza la mentada resolución del Tribunal Supremo como índice para determinar el precio normal del dinero, sino que parte del interés medio ordinario en las operaciones de crédito al consumo.

Este es el criterio que ha venido siguiendo esta Audiencia Provincial ante tales alegaciones (así sentencias de la Sección 4ª de 29 de septiembre de 2017, de la 5ª del 16 de octubre de 2017 o de la 6ª del 06 de octubre de 2017, o esta misma Sala en sus sentencias de 30 de marzo y 8 de junio de 2017, y es que una cosa es el interés normal del dinero, del que debe partirse para realizar la comparación, y otra distinta es que diversas circunstancias puedan justificar que se supere ese interés normal.

Es cierto que estadísticamente dichos índices a los que alude la apelada ponen de manifiesto que en la práctica bancaria existe una tendencia a contratar a unos tipos remuneratorios notoriamente superiores a los que pueden considerarse como normales en operaciones de crédito al consumo, más como señala la citada sentencia de la Sección 5ª «la práctica habitual disponiendo un interés remuneratorio muy superior a otros medios de financiación no puede servir de sustento y justificación bastante, sino que, a partir de la constatación de que ese interés es notablemente superior al normal en la financiación del consumo, para soslayar la reprobación de aquella Norma y sus efectos debería acreditarse a concurrencia de una especial circunstancia que los justifique».

El propio Tribunal Supremo expresamente ha señalado que ello puede venir justificado «con las circunstancias del caso», pero, tal como señaló el Alto Tribunal, estas circunstancias deben ser acreditadas por la demandada, y si bien tales circunstancias, implicar la concesión de crédito con un mayor riesgo para el prestamista al ser menores las garantías concertadas, aún cuando ello «puede justificar, desde el punto de vista de la aplicación de la Ley de Represión de la Usura, un interés superior al que puede considerarse normal o medio en el mercado, como puede suceder en operaciones de crédito al consumo, no puede justificarse una elevación del tipo de interés tan desproporcionado en operaciones de financiación al consumo como la que ha tenido lugar en el caso objeto del recurso, sobre la base del riesgo derivado del alto nivel de impagos anudado a operaciones de crédito al consumo concedidas de un modo ágil y sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del prestatario, por cuanto que la concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores y trae como consecuencia que quienes cumplen regularmente sus obligaciones tengan que cargar con las consecuencias del elevado nivel de impagos, no puede ser objeto de protección por el ordenamiento jurídico».

Pues bien en el supuesto de autos el TAE de la operación es del 26,82 %, si bien, de acuerdo con el cuadro de amortización presentado por la demandada en la audiencia previa, dicho abono de intereses sólo resultó exigible a partir del 17 de marzo de 2016, siendo la opción que venía rigiendo con anterioridad la de pago del 100 % sin intereses, y los tipos aplicados desde entonces varían desde el 22,3 % (TAE 24,7 %) al 24,3 % (TAE 27,2 %).

Teniendo presente que a la fecha del contrato la tasa media ponderada de todos los plazos era del 9,43 % y del 8,51 % en marzo de 2016, hemos de concluir que el interés estipulado es notablemente superior al normal del dinero y por ello, por lo argumentado, el carácter usurario del mismo, con la consiguiente estimación del recurso y por ello de la demanda interpuesta.

En consecuencia, la doctrina parece inclinarse por desvincularse de la específica tabla para «créditos al consumo. Tarjetas de crédito» que se incluye en el número 19.4 de las estadísticas que al respecto hace el Banco de España y hacer una ponderación de la media de todos los créditos al consumo incluidos en la tabla, lo que comporta tomar como referencia un interés que rondaría al alza el 10 % y que permitiría aplicar al supuesto lo establecido por el Tribunal Supremo”.

Y siendo ello así, tenemos que en el año 2011 el tipo de interés legal ascendía al 4 % y el de demora al 5 %. Y en junio de 2011, fecha de la firma del contrato, la tasa media ponderada de todos los plazos era del 7,89 %.

De este modo, y comparando los tipos de interés expuestos con el pactado inicialmente en el contrato, cabe concluir que estamos ante un interés notablemente superior, debiendo por ello calificarse los mismos de usurarios. Y es que no podemos olvidar que el Tribunal Supremo, en su sentencia de 1 de marzo de 2013 considera usurario un interés TAE del 21’50 % de un préstamo concertado el 2 de julio de 2003, y la sentencia del Alto Tribunal de 18 de junio de 2012 califica también como usurario un interés del 22 % anual en un préstamo de 5 de mayo de 2008; finalmente, en sentencia de 25 de noviembre de 2015 , en relación a un crédito suscrito en el mes de junio de 2001, consideró usurario un interés TAE del 24’6 %.

Y comoquiera que por la actora no se ha justificado la concurrencia de circunstancias excepcionales que expliquen la estipulación de un interés notablemente superior al normal en las operaciones de crédito al consumo, debe calificarse de usurario el interés pactado, y la consecuencia es la prevista en el art. 3 de la Ley de Represión de la Usura , esto es, la declaración de nulidad del contrato objeto del procedimiento al considerarse usurario, y lo que implica que el actor venga obligado a reintegrar a la demandada tan sólo la suma recibida, de conformidad con lo establecido en el art. 3 de la Ley de Represión de la Usura .

Igualmente, la nulidad del anterior contrato conlleva a declarar la nulidad del contrato de seguro al que se le vinculó y del que traía causa, desde el momento en que con el mismo se pretendía garantizar el reembolso de la cantidad adeudada en determinadas situaciones o riesgos contratados.

Por tanto, debe declararse la nulidad por usurario del referido contrato, y condenar a la demandada a que le reintegre al demandante en la cantidad que excediera del capital prestado, más los intereses legales desde la fecha de esta resolución, cantidad a liquidar en ejecución de sentencia, no siendo por ello necesario analizar los restantes motivos de nulidad alegados por el actor.

TERCERO.- Con relación a las costas, es de aplicación el artículo 394 de la LEC, y habiendo sido estimada la demanda se imponen las costas a la demandada.

FALLO

Que estimando la demanda formulada por el Procurador de los Tribunales Dña. XXXXX representando a Dña. XXXXX, contra la parte demandada Wizink Bank SA, representado por Dña. XXXXX, debo declarar y declaro la nulidad, por usurario, del contrato de línea de crédito suscrito por el demandado el 17 de junio de 2011, condenando a la demandada reintegrar a la actora la cantidad abonada que excediera del capital prestado, más los intereses legales desde la fecha de esta resolución, todo ello con imposición de las costas al demandado.

Llévese certificación de la presente resolución a los autos de su razón, uniéndose el original al libro de sentencias de éste Juzgado.

Notifíquese la presente resolución a las partes conforme lo establecido en el Art. 248-4º de la Ley Orgánica del Poder Judicial con indicación de que contra esta sentencia cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial, a interponer en este Juzgado dentro del plazo de los 20 días siguientes a la notificación, previa consignación en la cuenta de este juzgado del depósito referido en la Disposición adicional decimoquinta de la LOPJ, según la modificación efectuada por la LO 1/2009 de 3 noviembre.

Así por esta mi sentencia, juzgando en primera instancia en nombre de S.M. el Rey, lo pronuncio, mando y firmo.

EL/LA Magistrado.

2 comentarios para Declarado nulo un contrato de tarjeta de crédito de WIZINK por usurario

  • Yule

    Buenos días mi nombre Yuleidi.

    Me pongo en contacto con Uds para asesorarme sobre una tarjeta de wizink con la q no puedo mas aparte de todo lo q estoy pagando quiero pedir la moratoria por Covid 19 y me pidan una cantidad de papeleo como si fuesen a regalar la deuda me parece que están buscando la manera de que nos cansemos y así ellos pueden seguir cobrando sus intereses abusivos necesito asesoría.

    Muchas gracias

    • Economía Zero

      Hola Yuleidi

      No te preocupes porque vamos a ayudaros a solucionar esta situación. En primer lugar, te recomendamos que visites (si no lo has hecho ya) nuestro artículo dedicado a este procedimiento: Cómo anular los contratos de las tarjetas de crédito y préstamos “revolving”.

      Resumiendo un poco el contenido del mismo, mediante este procedimiento lo que conseguimos es que se declare la nulidad del préstamo o la tarjeta que tiene asociados unos intereses (TAE) abusivos (superiores al 20 % ya sea o no tipo revolving).

      La principal consecuencia de la declaración de la nulidad del préstamo o la tarjeta es que, sólo tendrás que devolver al Banco la cantidad que realmente te prestó; anulando por tanto todo lo que hayas pagado en concepto de intereses, comisiones, seguros y cualquier otro cargo que no sea específicamente la devolución del principal del préstamo y anulando también la «supuesta deuda» que el banco dice que aún te queda por pagar. Si se diera el caso de que con tus pagos mensuales, ya has satisfecho el total de la cantidad que realmente te prestaron, cuando se declare la nulidad del préstamo, el banco tendría que devolverte todo lo que hayas pagado de más.

      En consecuencia, lo especialmente relevante es el tipo de interés del préstamo. Por lo tanto, como estamos seguros de que esta tarjeta tiene un tipo de interés de usura, podemos iniciar la reclamación con toda seguridad.

      La estrategia de reclamación que seguimos desde ECONOMÍA ZERO es ocuparnos de toda la reclamación, desde el principio hasta el final. Te explicamos brevemente a continuación:

      1ª. PARTE DE LA RECLAMACIÓN: EXTRAJUDICIAL O PREJUDICIAL

      En esta primera parte de la reclamación iniciaremos un procedimiento en el que mediante la negociación de nuestros abogados, intentaremos alcanzar un acuerdo con la entidad con el que podamos conseguir que os devuelvan todo el dinero que os han cobrado indebidamente y/o os anulen la deuda que no os corresponda, en un período de tiempo mucho más reducido (aproximadamente 2 meses, frente al mínimo de 9 meses que puede durar el proceso judicial completo).

      Quizás con un ejemplo podamos visualizar mejor los resultados que pretendemos conseguir:

      Si en el momento en que se declarase la nulidad del crédito en el juzgado, la entidad te ha prestado (sumando compras, disposiciones de efectivo y demás) un total de 1.000 € y con la suma de tus pagos mensuales ya les has satisfecho 500 €, deberás devolverles únicamente la diferencia entre estas dos cantidades, es decir, 500 €, ya que solo tendrás que devolverle a la entidad la cantidad que realmente te prestó.

      Si por el contrario, en el momento en que se declarase la nulidad del crédito, te han prestado 1.000 € y con la suma de tus pagos mensuales terminaste por pagar 1.500 €, deberán devolverte la diferencia entre estas dos cantidades, es decir, 500 €, además de anular la deuda que dicen que aún mantienes con ellos.

      En consecuencia, esto es lo que intentaremos conseguir con la negociación que iniciaremos con la entidad, para evitar tener que llegar a la segunda parte de la reclamación.

      Si, efectivamente, con la negociación conseguimos para ti la devolución de todas las cantidades que te han cobrado de forma indebida o conseguimos una devolución que a ti te resulta satisfactoria, terminará aquí el proceso de reclamación.

      Para llevar a cabo este procedimiento extrajudicial os solicitamos los datos del titular/es del crédito/s. Una vez que nos habéis facilitado estos datos, os enviaremos por email dos documentos que debéis imprimir para que podáis firmarlos y devolvérnoslos escaneados también por email. Con estos documentos formalizaremos el encargo del servicio y podremos enviarle a cada entidad la reclamación en vuestro nombre, firmada por uno de nuestros abogados. Además también tendréis que enviarnos escaneada una copia escaneada bien legible del DNI del titular, para adjuntarla con la carta de reclamación que enviaremos a cada entidad de crédito.

      En cuanto recibamos los documentos firmados por el/los titular/es y el DNI escaneado, realizaremos nosotros el envío certificado al Servicio de Atención al Cliente de cada entidad (sin repercutiros por ello coste alguno) e iniciaremos la negociación con la entidad, esperando resolver la reclamación en un plazo aproximado de 2 meses.

      En el momento en que recibamos respuesta de cada entidad, estudiaremos la propuesta que te quieran hacer, para informarte de las cantidades que van a devolverte y compararlas con las cantidades que te tendrían que devolver si acudiésemos al Juzgado a solicitar la nulidad del contrato. Si ellos nos entregan todos los movimientos necesarios, realizaremos un cálculo detallado para que puedas comprobar si la propuesta que te hacen es o no satisfactoria para tus intereses.

      Los costes de este servicio, podrás comprobarlas en el documento de encargo que te enviaremos, pero te las resumimos a continuación:

      Si tras esta negociación te efectúan una devolución o te anulan una parte de tu deuda, ECONOMÍA ZERO te cobrará el 15 % + IVA de esas cantidades. Por ejemplo, si te anulan 500 € de deuda y te devuelven 500 € en dinero, te cobraremos el 15 % + IVA de los 1.000 € que obtienes de beneficio.

      En caso de que no te hagan ninguna devolución ni rebaja en la deuda, no te cobramos nada. Sólo cobramos si tú recuperas dinero y/o ves rebajada tu deuda.

      Si con la negociación se finaliza la reclamación, aquí terminará el proceso y no tendrás ningún otro coste. Por ejemplo, si con los 1.000 € de beneficio no queda ya nada que reclamar en el Juzgado (o esta reclamación no te compensase) no habrá reclamación judicial.

      2ª. PARTE DE LA RECLAMACIÓN: DEMANDA JUDICIAL

      En caso de no haber resuelto por completo la reclamación con la negociación extrajudicial (no te han devuelto todo el dinero que te corresponde), podemos acudir al Juzgado para conseguir la nulidad de tus contratos allí, con la consecuente devolución de todo el dinero que te han cobrado indebidamente.

      Con la documentación que habremos recopilado durante el proceso extrajudicial, uno de los Despachos de Abogados que colabora con nosotros, presentará una demanda contra cada entidad de préstamo para conseguir la nulidad del contrato y la consecuente devolución de todos los intereses y comisiones.

      Somos conscientes de que es muchísima toda la información que te hemos dejado, por lo que te ofrecemos tratar la consulta por teléfono.

      Finalmente, comentarte que los datos que necesitamos para elaborarte los documentos de encargo y las cartas son los siguientes:

      · Nombre y apellidos del titular.

      · Dirección completa.

      · Nº de DNI.

      · Nº de contacto (indícanos también una franja horaria en la estés disponible).

      · Nombre de la entidad.

      · Nº que identifique el producto (nº contrato/s; nº cliente, etc.).

      También puedes enviarnos documentación de los préstamos y las tarjetas. Ya sean recibos, extractos, contratos o cualquier otro documento donde se pueda comprobar la numeración del contrato de préstamo o tarjeta con la que identificar cada producto y preparar las reclamaciones.

      Si tenéis recibos mensuales, extractos o contratos de los préstamos o tarjetas, ya sea en PDF o en papel, es muy importante que lo conservéis todo o directamente nos lo enviéis para conservarlo nosotros, ya que esta documentación podrá ser fundamental para el proceso de reclamación en el caso de que las entidades en su respuesta no nos envíen la documentación que les solicitamos.

      Aprovechamos para recomendarte que visites nuestro listado de entidades y productos reclamables por usura, por si tuvieras otro préstamo o crédito con intereses abusivos que pudieras reclamar.

      Comentarte por último que si tienes dudas sobre los resultados de nuestras gestiones, te recomendamos que visites nuestra Hucha de Reclamaciones y la sección dedicada a las SENTENCIAS.

      Como siempre, quedamos a tu disposición ante cualquier otra duda.

      Un saludo.

MUY IMPORTANTE: Si vas a realizar una consulta debes leer antes toda la información de la página CONSULTAS.

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