
Estos días está en todos los medios de comunicación un debate muy interesante: un banco en dificultades ¿se interviene, se nacionaliza o se ayuda?
Los ciudadanos nos encontramos con una situación muy curiosa: las expresiones suspensión de pagos o quiebra ni se citan.
Primer matiz de este negocio: la banca se gana el dinero fundamentalmente con los ahorros de otros, no con su propio dinero.
Y aquí tenemos el primer problema a resolver ¿qué pasa con los que depositaron sus ahorros en un banco cuando un banco quiebra? Respuesta muy de mercado: pues pierden el dinero por haber confiado en un inexperto.
Al mismo tiempo se nos cuentan que los disparates en el balance de una institución como Bankia, han hecho que los auditores no firmen sus cuentas.
¿Pasa algo? Pues sí, que el Gobierno decido evitar que Bankia quiebre.
Ahora el PP dice que la culpa es del Banco de España. ¿No se le ha ocurrido culpar a la policía de los desórdenes de la plaza de Neptuno? La policía se puede equivocar, pero el delincuente en un delito no es la policía, es el delincuente.
Por favor ¿no hay nadie que analice qué pasaría si se dejase quebrar a Bankia?