7006-PRESTAMO-RAPIDO-QUEBUENO

Juzgado nº2 de Lleida dicta sentencia y condena a Quebueno por usura y falta de transpariencia obligando a devolver 4.137,96€.

Entre las partes se suscribieron 45 contratos de préstamo rápido, en los cuales se aplicó una TAE en todos los contratos superior al 2000%, TAE que es notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso.

En la tabla comparativa del BANCO DE ESPAÑA respecto a los créditos al consumo, éste nunca ha superado el 22% TAE.

El Magistrado del caso estima la demanda, dicta sentencia y condena a Quebueno por usura en los intereses, condenando a la entidad a devolver todo lo pagado por encima del capital inicial prestado, suma que alcanza 4.137,96€.

En la sentencia contra Quebueno se imponen las costas del proceso a la entidad demandada.

Don Martí Solà Yagüe letrado colaborador con Economía Zero ha conseguido la condena a Quebueno.

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Juzgado de Primera Instancia nº2 de Lleida

Procedimiento ordinario 428/2022 -B

Parte demandante/ejecutante: XXXX

Procurador/a: XXXX

Abogado/a: Martí Solà Yagüe

Parte demandada/ejecutada: NBQ FUND ONE S.L. QUE BUENO

Procurador/a: XXXX

Abogado/a: XXXX

SENTENCIA Nº326/2022

Magistrado: XXXX

Lleida, 17 de octubre de 2022

Vistos por Don XXXX, Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Lleida, los presentes autos de Juicio Ordinario Número 428/22, seguidos a instancias de la Procuradora de los Tribunales Señora XXXX, en representación de Doña XXXX y asistida por el Letrado Señor Solà, contra NBQ FUND ONE, S.L., representada por el Procurador de los Tribunales Señora XXXX y asistida por el Letrado XXXX.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Que correspondió a este Juzgado demanda de Juicio Ordinario instada por la parte actora, quien tras alegar los hechos y fundamentos que estimó oportuno, terminaba con la súplica de que se dictara sentencia de conformidad con el suplico de la demanda.

SEGUNDO.- Admitida la demanda a trámite, la parte demandada contestó dentro de plazo.

TERCERO.- Celebrada la audiencia previa al juicio, se admitió la prueba pertinente, exclusivamente documental. Al amparo del artículo 429.8 LEC, quedaron las actuaciones vistas para sentencia.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- Planteamiento del litigio. La parte demandante ejercita acción en virtud de la cual solicita: 1) Que se declare la nulidad de los contratos descritos en la demanda y suscritos entre las partes por contener interés usurario de acuerdo con la Ley de 23 de julio de 1908 de represión de la usura.

2) Que se proceda a la devolución de las cantidades abonadas en exceso por la parte actora, más los intereses correspondientes.

3) Subsidiariamente, que se declare el carácter abusivo y por falta de transparencia de la cláusula relativa a intereses remuneratorios.

4) Para este último caso, que se reduzca la deuda de la actora en función de las cantidades abonadas como consecuencia de su aplicación, debiendo devolver la parte demandada las cantidades abonadas que superen a la cantidad dispuesta, más los intereses legales correspondientes.

5) Todo ello con expresa condena en costas de la parte demandada.

La parte demandada contestó a la demanda y sostiene que el interés del préstamo no es usurario.

Asimismo, niega el carácter abusivo de las cláusulas impugnadas. También se opone a la acción de nulidad radical y de anulabilidad.

Quedaron fijados como hechos controvertidos cada uno de los motivos de oposición de la parte demandada.

SEGUNDO.- Préstamo con interés usurario. Sostiene la parte demandada que ellos intereses remuneratorios estipulados en los contratos impugnados es nulo por usurario.

La TAE de los contratos impugnados es la siguiente:

Contrato de fecha 30/11/2013 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 02/01/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 01/02/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 24/03/2014 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 15/04/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 05/05/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 01/06/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 02/07/2014 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 04/08/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 01/10/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 15/10/2014 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 05/11/2014 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 06/02/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 06/03/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 13/03/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 10/04/2015 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 07/05/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 07/09/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 28/09/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 16/10/2015 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 03/11/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 04/12/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 28/12/2015 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 05/02/2016 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 13/04/2016 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 03/05/2016 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 02/06/2016 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 04/07/2016 (TAE 2.292,47%).

Contrato de fecha 12/09/2016 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 06/10/2016 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 02/11/2016 (TAE 2.292,47%). Contrato de fecha 01/12/2016 (TAE 2493.69%).

Contrato de fecha 05/01/2017 (TAE 2266.48%). Contrato de fecha 31/01/2017 (TAE 2266.48%). Contrato de fecha 15/03/2017 (TAE 2266.48%). Contrato de fecha 08/01/2018 (TAE 2266.48%).

Contrato de fecha 02/05/2019 (TAE 2266.48%). Contrato de fecha 04/10/2019 (TAE 2208.2%). Contrato de fecha 30/10/2019 (TAE 2180.3%). Contrato de fecha 02/06/2020 (TAE 2266.48%).

Contrato de fecha 13/07/2020 (TAE 2297.42%). Contrato de fecha 03/08/2020 (TAE 2180.03%). Contrato de fecha 06/09/2020 (TAE 2266.48%). Contrato de fecha 04/10/2020 (TAE 2208.2%). Contrato de fecha 29/10/2020 (TAE 2152.49%).

El art. 1 de la Ley de 23 de julio de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos usuarios dice que “Será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales”.

Respecto de los referidos presupuestos, basta con que se cumpla alguno de los requisitos del artículo 1 de la Ley Azcárate para considerar el préstamo como usurario.

Así, conforme a la Sentencia del Tribunal Supremo, Pleno, de 25 de noviembre de 2015: «A partir de los primeros años cuarenta, la jurisprudencia de esta Sala volvió a la línea jurisprudencial inmediatamente posterior a la promulgación de la Ley de Represión de la Usura, en el sentido de no exigir que, para que un préstamo pudiera considerarse usurario, concurrieran todos los requisitos objetivos y subjetivos previstos en el art. 1 de la ley .

Por tanto, y en lo que al caso objeto del recurso interesa, para que la operación crediticia pueda ser considerada usuraria, basta con que se den los requisitos previstos en el primer inciso del art. 1 de la ley, esto es, « que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso », sin que sea exigible que, acumuladamente, se exija « que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales».»

La parte demandada se acoge al primero de los requisitos y no al segundo, esto es, reputa usurario el interés porque es notablemente superior al normal del dinero y desproporcionado según las circunstancias del caso.

En el presente supuesto, el interés asciende, incluyendo la TAE, en todos los casos, a más del 2000 %. Pero es que, además, la entidad de crédito puede llegar a añadir otro porcentaje del capital pendiente de amortización en caso de resolución por impago.

A propósito del interés notablemente superior al normal del dinero, destaca la antedicha Sentencia del Tribunal Supremo, Sala primera, de 25 de noviembre de 2015.

Se trataba de un préstamo con un interés remuneratorio del 24’6% y se declaró usurario: “El interés con el que ha de realizarse la comparación es el «normal del dinero».

No se trata, por tanto, de compararlo con el interés legal del dinero, sino con el interés «normal o habitual, en concurrencia con las circunstancias del caso y la libertad existente en esta materia » (sentencia núm. 869/2001, de 2 de octubre).

Para establecer lo que se considera «interés normal» puede acudirse a las estadísticas que publica el Banco de España, tomando como base la información que mensualmente tienen que facilitarle las entidades de crédito sobre los tipos de interés que aplican a diversas modalidades de operaciones activas y pasivas (créditos y préstamos personales hasta un año y hasta tres años, hipotecarios a más de tres años, cuentas corrientes, cuentas de ahorro, cesiones temporales, etc.).

Esa obligación informativa de las entidades tiene su origen en el artículo 5.1 de los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales y del Banco Central Europeo (BCE), que recoge la obligación de este último, asistido por los bancos centrales nacionales, de recopilar la información estadística necesaria través de los agentes económicos.

Para ello, el BCE adoptó el Reglamento (CE) no 63/2002, de 20 de diciembre de 2001, sobre estadísticas de los tipos de interés que las instituciones financieras monetarias aplican a los depósitos y a los préstamos frente a los hogares y a las sociedades no financieras; y a partir de ahí, el Banco de España, a través de su Circular 4/2002, de 25 de junio, dio el obligado cumplimiento al contenido del Reglamento, con objeto de poder obtener de las entidades de crédito la información solicitada”.

El Alto Tribunal, por tanto, no equipara interés “normal” con interés “legal”, sino que dice que el primero equivale a aquel que sea habitual en la rama de contratación a que se refiera el análisis, siempre a raíz de las estadísticas que publica el Banco de España.

En el presente supuesto, el interés pactado supera extraordinariamente al ya declarado usurario por la STS antedicha. En consecuencia, procede, igualmente, declararlo usurario.

Sostiene la parte demandada que debe acudirse como parámetro comparativo al tipo medio de los microcréditos.

Sin embargo, en la tabla comparativa del BANCO DE ESPAÑA respecto de los mismos, éste nunca ha superado el 22 %.

Por otra parte, aun cuando la existiera, un interés como el pactado solo puede calificarse como extraordinariamente superior al normal del dinero y a cualquier otro que resulte comparable.

El hecho que sea el normal entre las empresas destinadas a los microcréditos no enerva su carácter usurario, dado que, de ser así, bastaría con ello para desactivar las previsiones legales que pretenden castigar una situación objetiva, existiendo multitud de parámetros comparativos que permiten concluir que un interés de más del 2000 % es siempre usurarios por exorbitante.

Así, se emplee el término comparativo que se emplee, el interés pactado es extraordinariamente alto.

Restaría por comprobar si en el caso concreto se suscitaron circunstancias extraordinarias que legitimaban a la entidad demandante a establecer un interés tan elevado, lo que ni siquiera ha sido invocado por la parte demandada.

A propósito de esta cuestión, dispone la SAP de Lleida, sección 2ª, de 3 de mayo de 2018 que: “A quien corresponde tal carga adveraticia, esto es a la entidad financiera, partiendo de que la normalidad no precisa de especial prueba, mientras que es la excepcionalidad la que necesita ser alegada y probada.

Al igual que en aquel caso en el supuesto enjuiciado, no concurren otras circunstancias que las relativas al carácter de crédito al consumo de la operación cuestionada, la demandada no ha justificado la concurrencia de circunstancias excepcionales, que expliquen la estipulación de un interés notablemente superior al normal en las operaciones de crédito al consumo.

Es más siguiendo el argumento de la resolución del TS, se consideran como circunstancias excepcionales, que pueden justificar un tipo de interés anormalmente alto las generadas por el riesgo de la operación, así cuando el prestatario va a utilizar el dinero obtenido en el préstamo en una operación especialmente lucrativa pero de alto riesgo, está justificado que quien le financia, al igual que participa del riesgo, participe también de los altos beneficios esperados mediante la fijación de un interés notablemente superior al normal.

Admite igualmente aquellas que supongan un mayor riesgo para el prestamista, que pueda derivarse de ser menores las garantías concertadas, como puede suceder en operaciones de crédito al consumo, pero sin equiparar a estas las operaciones de financiación al consumo, como la que ha tenido lugar en el caso objeto del recurso, sobre la base del riesgo derivado del alto nivel de impagos anudado a operaciones de crédito al consumo, concedidas de un modo ágil y sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del prestatario”.

En resumen, no concurren, circunstancias excepcionales que justifiquen la estipulación de un interés claramente superior al normal del dinero y debe declararse el carácter usurario del interés remuneratorio pactado en el contrato.

TERCERO.- Consecuencias de la declaración de usura de los intereses pactados.

El artículo 3 de la Ley de represión de la usura de 23 de julio de 1908 dispone: “Declarada con arreglo a esta ley la nulidad de un contrato, el prestatario estará obligado a entregar tan sólo la suma recibida; y si hubiera satisfecho parte de aquélla y los intereses vencidos, el prestamista devolverá al prestatario lo que, tomando en cuenta el total de lo percibido, exceda del capital prestado”.

Esto significa que debe descontarse de la reclamación todo lo que no se corresponda con devolución del capital. La SAP de Alicante, sección 8ª, de 20 de abril de 2018, de forma muy elocuente, dijo que: “El carácter usurario del crédito «revolving» que nos ocupa acarrea su nulidad, que es «radical, absoluta y originaria».

Del mismo modo, la SAP de Vizcaya, sección 5ª, de 23 de noviembre de 2016, estableció que “la sanción en ella establecida es sanción de nulidad absoluta tal y como dejó dicho la STS de 14 de julio de 2009 , comportando una ineficacia del negocio que es radical, absoluta y originaria, que no admite convalidación confirmatoria, porque es fatalmente insanable, ni es susceptible de prescripción extintiva ( STS 22.11.2015 ), afectando dicha nulidad a la totalidad del convenio con la única consecuencia, establecida en el artículo 3, de que ha de retrotraerse la situación al momento inmediatamente anterior al préstamo”.

En consecuencia, procede estar a la pretensión de la parte demandante en cuanto a la declaración de nulidad y la devolución de cantidades en los términos solicitados.

Dicha cantidad debe incrementarse con los interese legales correspondientes a contar desde el devengo de cada cantidad reclamada en exceso.

CUARTO.- Resolución del litigio. De esta manera, procede estimar la demanda íntegramente.

QUINTO.- Costas. Todo ello con expresa condena en costas de la parte demandada, al amparo del artículo 394 LEC.

FALLO

ESTIMO la demanda presentada en representación de Doña XXXX contra NBQ FUND ONE, S.L., y, en consecuencia: 1) DECLARO la nulidad de los contratos referidos por la parte demandante en su escrito de demanda y recogidos en el fundamento de derecho primero de esta sentencia por contener intereses usurarios de acuerdo con la Ley de 23 de julio de 1908 de represión de la usura.

2) CONDENO a la parte demandada a devolver a la parte actora las cantidades que resulten de la diferencia entre el capital efectivamente dispuesto y la cantidad realmente abonada por la parte actora, que exceda del total del capital que se le haya prestado, tomando en cuenta el total de lo pagado por todos los conceptos cargados y percibidos al margen de dicho capital y que hayan sido abonados por la parte demandante, especialmente los intereses remuneratorios.

Las cantidades cobradas por los conceptos de comisión por disposición de efectivo, comisión por reclamación de cuota impagada, cuota anual de la tarjeta y cualquier importe por seguros concertados y relacionado con el contrato, más los intereses legales correspondientes respecto de cada cobro a contar desde su devengo.

Si dicha cantidad no se establece de manera voluntaria por las partes, habrá de hacerse en ejecución de sentencia.

Todo ello con expresa condena en costas de la parte demandada.

Por esta mi sentencia definitivamente juzgando en primera instancia, lo pronuncio, mando y firmo.

Por luis

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