19
0001
youtube

Condena a Banco Sabadell por una VISA Shopping Oro, anulando el contrato y obligando a devolver todo lo cobrado, menos el dinero prestado

Condena a Banco Sabadell por una VISA Shopping Oro, anulando el contrato y obligando a devolver todo lo cobrado, menos el dinero prestado

El Banco Sabadell es condenado a anular el contrato de una tarjeta de crédito VISA Shopping ORO con una TAE del 18,43 %, y por lo tanto, obligado a devolver al demandante todo el dinero cobrado desde que contrató la tarjeta que exceda del total del capital que le haya prestado realmente.

El Juzgado se basa en la jurisprudencia creada por el Tribunal Supremo tras su Sentencia de Noviembre de 2015, la cual utiliza en gran medida como argumentación la Ley de Represión de la Usura de 1.908 y que anula el contrato de un préstamo revolving.

!!! RECLAMA LA ANULACIÓN DEL CONTRATO DE TU PRÉSTAMO O TARJETA REVOLVING CON ECONOMÍA ZERO !!!

Si tienes una tarjeta de crédito o un préstamo rápido o personal, es muy posible que sea REVOLVING. Entra en nuestro artículo Cómo anular los contratos de las tarjetas de crédito y préstamos “revolving”  para saber qué tienes que hacer para recuperar TODO TU DINERO.

Tienes todo lo necesario para saber si tu tarjeta o préstamo son “revolving”, modelos de carta para enviar al SAC de la entidad, un FAQ con preguntas frecuentes y mucha más info útil. Y como siempre, ante cualquier duda, sólo tienes que dejar una consulta y te contestaremos lo antes posible.


SENTENCIA

 

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E INSTRUCCIÓN Nº 3 AVILÉS

SENTENCIA: 00009/2017

Procedimiento: Juicio Ordinario N. 2 273/16.

Magistrada-juez que la dicta: XXXXXXXX

Parte Demandante: XXXXXXXX

Abogado: XXXXXXXX

Procurador: XXXXXXXX

Parte Demandada: Banco de Sabadell S.A.

Abogado: XXXXXXXX

Procurador: XXXXXXXX

Objeto del juicio: Reclamación de cantidad.

En Avilés, a 19 de enero del 2017.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- El día 1 de junio del 2016, la indicada representación de la parte actora presentó demanda de juicio ordinario, que correspondió a este Juzgado, en la que se concluía suplicando se condenase a la demandada conforme a lo establecido en su suplico, con costas .

SEGUNDO.- Admitida a trámite se emplazó a la demandada, que el 14 de julio presentó escrito de oposición, celebrándose a continuación la audiencia previa.

TERCERO.- La vista tuvo lugar en el día 16 de enero del 2017 en el que tras la práctica de la prueba admitida, las partes emitieron sus conclusiones, quedando seguidamente los autos para dictar sentencia.

CUARTO.- Que en la tramitación del presente procedimiento se han observado todas las formalidades establecidas por la Ley.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- Se solicita por que se dicte sentencia frente a Banco Sabadell con el siguiente contenido:

1) que se declare la nulidad por usurario del contrato de tarjeta de crédito Visa Shopping Oro suscrito el 30.08.07 entre las partes;

2) se condene a Banco Sabadell a abonar la cantidad que exceda del total del capital que le haya prestado, tomando en cuenta el total de lo ya percibido por todos los conceptos cargados y percibidos al margen de dicho capital y que ya han sido abonados por el demandante, y los que en cada período mensual posterior al 31.04.16 llegare a pagar, con ocasión del contrato, especialmente las cantidades cobradas por los conceptos de comisión por disposición de efectivos, intereses y comisión por reclamación de cuota impagada, según se determine en ejecución de sentencia, más intereses legales;

y 3) costas.

La parte demandada centra su resistencia en falta de legitimación activa, sosteniendo igualmente la validez del contrato cuya nulidad se insta.

SEGUNDO.- Falta de legitimación activa. Opone, en primer término, Banco Sabadell falta de legitimación activa al estimar que dado que se insta el reembolso de las cantidades adeudadas en la cuenta asociada a la tarjeta de la que el actor no es titular único, al ser cotitular XXXXXXXX, carece de legitimación para reclamar el 50%.

La citada alegación no puede ser compartida. Es doctrina jurisprudencial constante la que reconoce legitimación activa a cualquier condueño o comunero para el ejercicio de acciones en beneficio de los demás (entre otras, STS, SSTS de 15 enero 1988, 21 junio y 18 diciembre 1989, 28 octubre y 13 diciembre 1991, 8 abril y 6 noviembre 1992 y 22 mayo 1993, 14 marzo 1994, 6 junio 1997 y 7 diciembre 1999).

El reconocimiento de tal legitimación se fundamenta en una presunción de aceptación y conformidad del resto de los comuneros que se asienta en la previsión de una sentencia favorable a los intereses comunes (STS 13-7-2012, ns; 460/2012, rec. 245/2009) y cuando se ha negado, es porque los condueños se habían opuesto expresamente al ejercicio de la acción o porque el éxito de la acción ejercida no había de suponer necesariamente un beneficio para la comunidad.

Ello lleva a estimar que no es necesario que el actor manifieste ejercitar la acción en su nombre propio y del otro cotitular, bastando con que no exista oposición del que no litiga y que del contenido de la pretensión a ejercitar se coliga que la sentencia que pudiera resultar estimatoria le sea beneficiosa, requisitos que concurren en el caso que aquí se enjuicia.

TERCERO.- Fondo del asunto. En el caso examinado, el Sr. XXXXXXX concertó con la entidad Banco Sabadell una tarjeta de crédito, formalizándose el contrato el 30. 08. 07 en el que se fijó un interés nominal en caso de aplazamiento del 1,40 % mensual (TAE 18,43 %), estableciéndose un interés mensual de demora del 1,5%.

El art. 1 de la Ley de Represión de la Usura de 23 de julio de 1. 908 establece que “será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte aquél leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales”.

La demandada estima que no resulta de aplicación la Ley de Usura dado que la operación litigiosa fue libremente aceptada por el actor quien no tenía mermadas sus capacidades ni se hallaba en situación angustiosa.

Dicha alegación no puede prosperar, acotándose a este particular la sentencia del TS de 25 de noviembre del 2015, invocada en el escrito rector, la cual declara que “la Ley de Represión de la Usura se configura como un límite a la autonomía negocial del art. 1255 del Código Civil aplicable a los préstamos, y, en general, a cualesquiera operación de crédito «sustancialmente equivalente» al préstamo.

Así lo ha declarado esta Sala en anteriores sentencias, como las núm. 406/2012, de 18 de junio, 113/2013, de 22 de febrero, y 677/2014, de 2 de diciembre. A partir de los primeros años cuarenta, la jurisprudencia de esta Sala volvió a la línea jurisprudencial inmediatamente posterior a la promulgación de la Ley de Represión de la Usura, en el sentido de no exigir que, para que un préstamo pudiera considerarse usurario, concurrieran todos los requisitos objetivos y subjetivos previstos en el art. 1 de la ley.

Por tanto, y en lo que al caso objeto del recurso interesa, para que la operación crediticia pueda ser considerada usuraria, basta con que se den los requisitos previstos en el primer inciso del art. 1 de la ley, esto es, «que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso», sin que sea exigible que, acumuladamente, se exija «que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus facultades mentales».

Cuando en las sentencias núm. 406/2012, de 18 de junio, y 677/2014 de 2 de diciembre, exponíamos los criterios de “unidad” y “sistematización” que debían informar la aplicación de la Ley de Represión de la Usura, nos referíamos a que la ineficacia a que daba lugar el carácter usurario del préstamo tenía el mismo alcance y naturaleza en cualquiera de los supuestos en que el préstamo puede ser calificado de usurario, que se proyecta unitariamente sobre la validez misma del contrato celebrado. Pero no se retornaba a una jurisprudencia dejada atrás hace más de setenta años, que exigía, para que el préstamo pudiera ser considerado usurario, la concurrencia de todos los requisitos objetivos y subjetivos previstos en el párrafo primero del art. 1 de la Ley…”.

Asimismo, y aún cuando en el caso aquí examinado no se trata propiamente de un contrato de préstamo ello no se erige en óbice para que resulte de aplicación lo dispuesto en la mentada Ley de 1.908 dado que la misma es objeto de aplicación por la Sala I de nuestro alto Tribunal a un crédito “revolving”, en la resolución anteriormente citada, señalando al efecto que “le es de aplicación dicha ley, y en concreto su art. 1, puesto que el art. 9 establece: «lo dispuesto por esta Ley se aplicará a toda operación sustancialmente equivalente a un préstamo de dinero, cualesquiera que sean la forma que revista el contrato y la garantía que para su cumplimiento se haya ofrecido».

La flexibilidad de la regulación contenida en la Ley de Represión de la Usura ha permitido que la jurisprudencia haya
ido adaptando su aplicación a las diversas circunstancias sociales y económicas.

En el caso objeto del recurso, la citada normativa ha de ser aplicada a una operación crediticia que, por sus características, puede ser encuadrada en el ámbito del crédito al consumo”.

Continúa diciendo, la reseñada sentencia que el interés con el que ha de realizarse la comparación es el “normal del dinero”. No se trata, por tanto, de compararlo con el interés legal del dinero, sino con el interés «normal o habitual, en concurrencia con las circunstancias del caso y la libertad existente en esta materia» (sentencia núm. 869/2001, de 2 de octubre Jurisprudencia citada STS, Sala de lo Civil, Sección lª, 02-10-2001 (rec. 1961/1996))….. Para que el préstamo pueda ser considerado usurario es necesario que, además de ser notablemente superior al normal del dinero, el interés estipulado sea «manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso».

En principio, dado que la normalidad no precisa de especial prueba mientras que es la excepcionalidad la que necesita ser alegada y probada, en el supuesto enjuiciado no concurren otras circunstancias que las relativas al carácter de crédito al consumo de la operación cuestionada.

La entidad financiera que concedió el crédito “revolving” no ha justificado la concurrencia de circunstancias excepcionales que expliquen la estipulación de un interés notablemente superior al normal en las operaciones de crédito al consumo.

Generalmente, las circunstancias excepcionales que pueden justificar un tipo de interés anormalmente alto están relacionadas con el riesgo de la operación. Cuando el prestatario va a utilizar el dinero obtenido en el préstamo en una operación especialmente lucrativa pero de alto riesgo, está justificado que quien le financia, al igual que participa del riesgo, participe también de los altos beneficios esperados mediante la fijación de un interés notablemente superior al normal.

Aunque las circunstancias concretas de un determinado préstamo, entre las que se encuentran el mayor riesgo para el prestamista que pueda derivarse de ser menores las garantías concertadas, puede justificar, desde el punto de vista de la aplicación de la Ley de Represión de la Usura, un interés superior al que puede considerarse normal o medio en el mercado, como puede suceder en operaciones de crédito al consumo, no puede justificarse una elevación del tipo de interés tan desproporcionado en operaciones de financiación al consumo como la que ha tenido lugar en el caso objeto del recurso, sobre la base del riesgo derivado del al to nivel de impagos anudado a operaciones de crédito al consumo concedidas de un modo ágil y sin comprobar adecuadamente la capacidad de pago del prestatario, por cuanto que la concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos de interés muy superiores a los normales, que facilita el sobreendeudamiento de los consumidores y trae como consecuencia que quienes cumplen regularmente sus obligaciones tengan que cargar con las consecuencias del elevado nivel de impagos, no puede ser objeto de protección por el ordenamiento jurídico”.

Dicha doctrina ha sido igualmente acogida por nuestra Audiencia, entre otras, sentencia de la Sección 5ª de 07.10.16 y de la Sección lª de 08.02.16.

Tomando como premisa la doctrina jurisprudencial citada, el interés remuneratorio pactado fue del 18,43% TAE mientras que el interés medio de los préstamos al consumo en el año en que fue concertado el contrato no alcanzaba al 9%, por lo que resulta evidente que el aquí pactado cumple los parámetros fijados en la Ley de 1.908 al ser “notablemente superior al interés legal del dinero” debiendo ser declarado nulo.

No se erige en óbice de lo anterior, la aquisciencia del actor durante estos años, que se aduce de adverso, dado que lo es que nulo no se convalida con el mero lapso del tiempo.

Por mor de lo anterior, y de conformidad con lo establecido en el art. 3 de la LRU el prestatario está obligado a devolver únicamente la cantidad recibida, y si hubiera satisfecho parte de aquella y los intereses vencidos, el prestamista ha de devolver al prestatario lo que, tomando en cuenta el total de lo percibido, exceda del capital prestado, determinación que se pospone a ejecución de sentencia.

En suma, y por los motivos indicados se estima la demanda.

CUARTO.- Conforme a lo dispuesto en el art. 394.1 de la LEC, en los procesos declarativos, las costas de la primera instancia se impondrán a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo apreciación de serias dudas de hecho o de derecho. Dado que no concurren en este pleito tales dudas de hecho o de derecho, corresponde imponer las costas a la parte demandada.

FALLO

Que ESTIMO la demanda interpuesta por la representación procesal de frente a Banco Sabadell S.A. y, en consecuencia:

1) DECLARO nulo por usurario el contrato de tarjeta de crédito Visa Shopping Oro suscrito el 30.08.07 entre XXXXXXX y Banco Sabadell S.A.

2) CONDENO a Banco Sabadell a abonar la cantidad que exceda del total del capital que le haya prestado, tomando en cuenta el total de lo ya percibido por todos los conceptos cargados y percibidos al margen de dicho capital y que ya han sido abonados por el demandante, y los que en cada período mensual posterior al 31.04.16 llegare a pagar, con ocasión del contrato, especialmente las cantidades cobradas por los conceptos de comisión por disposición de efectivos, intereses y comisión por reclamación de cuota impagada, según se determine en ejecución de sentencia, más intereses legales.

Se imponen las costas a la parte demandada.

Notifíquese la presente resolución a las partes, haciéndoles saber que no es firme y que contra ella cabe interponer recurso de apelación en el plazo de veinte días desde su notificación.

Insértese la presente en el libro de sentencias de este Juzgado llevando a las actuaciones el oportuno testimonio.

Así, por esta mi sentencia, lo pronuncio, mando y firmo.

PUBLICACIÓN.- Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por el Ilmo. Magistrado-juez que la suscribe estando celebrando audiencia en el día de su fecha, de lo que doy fe.


Haz una donación a Economía Zero




MUY IMPORTANTE: Si vas a realizar una consulta debes leer antes toda la información de la página CONSULTAS.

La moderación de comentarios está activada, por lo que tu comentario NO aparecerá hasta que te respondamos.


Deja un comentario

Puedes usar estas etiquetas HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>